Documento del mes

PRESENTACIÓN


Los archivos son los depositarios de la memoria de los pueblos, por lo tanto la divulgación de sus fondos contribuye a la recuperación de la misma. Por ello el Archivo Municipal de Plasencia pretende acercar a los ciudadanos el patrimonio documental placentino a través de pequeñas muestras mensuales de documentos municipales, testimonios de nuestro pasado que nos irán ilustrando sobre aspectos inéditos o menos conocidos de nuestra historia.


DOCUMENTO DEL MES. SEPTIEMBRE 2020.


Demanda del ganadero trashumante José Jiménez Garzes contra el mayoral Martín Matute, por incumplimiento de escritura de venta de ovejas.


Expediente judicial instruido por causa de esta demanda.


Plasencia, 1785, Octubre - Noviembre.


Legado Miguel Sánchez-Ocaña


Archivo Municipal de Plasencia



 


TRANSCRIPCIÓN


 


“Don Josef Jimenez Garzes, ganadero transhumante, Hermano del Honrado Concejo de la Mesta, vezino de la Villa de Agreda, y estante a el presente en esta Villa de Las Lomas, Providencia de la Extremadura bajo las reservas competentes: ante Vuestra Merced Señor Alcalde Mayor, como mejor proceda, digo que en catorce de el mes próximo pasado de el presente año, por Don Pedro Pablo Garces de los  Fayos, también ganadero transhumante, y residente en la Ciudad de Logroño, y Administrador General de Rentas Generales otorgó escritura de venta a mi favor en la Villa de qual de juro por testimonio de Josef Andres Martin, Escribano Numerario de aquella Villa, de un rebaño de obejas merinas con su posesión, y amas cierta posesión, cuio importe asciende a ochenta y ocho mil reales que satisfice inmediatamente, con la condición de que inmediatamente que llegase dicho ganado a la Dehesa de Las Lomas se me havía de hacer entrega de todo lo referido; y haviendo venido a este fin, me hallo con la novedad de que por Martin Matute, Mayoral Apoderado de dicho Don Pedro se hace resistencia a el cumplimiento de la citada escritura no obstante haversela manifestado, diciendo no tiene orden de el enunciado ni Amo para ello, antes bien para todo lo contrario en cuia atención


A Vuestra Merced suplico que por los medios mas conducentes se sirva mandar a el expresado Martin Matute Mayoral Apoderado, me haga dicha entrega de ganado y posesiones con arreglo a la referida escritura que para la devida instrucción de el tribunal exibo y pido su debolución, y si no obstante a ello se negase, bajo las protestas que desde luego hago, de que no me pare perjuicio, y de repetir los daños, gastos, perjuicios y menoscavos que se me han originado, y si me originaren, mandar así bien se me dé testimonio de este pedimento, auto que a el proviere, y respuesta de dicho mayoral, por ser de Justicia, que pido, Juro lo necesario.


 


Señor Don Josef Jimenez Garzes


 


Auto. Por presentado hace por exivido la escritura que cita y se entregue por traslado de segundo día a la parte de Martin Matute, apoderado que se dize ser de don Pedro Garces para que exponga lo que a su derecho le convenga: Así lo decretó, mandó y firmó el Señor don Eugenio Antonio de León, Alcalde hordinario en esta villa de Las Lomas, en ella y Noviembre veinte y uno de mil setezientos ochenta y cinco de que Zertifico yo el Escribano de Fechos.


 


Eugenio Antonio de León                                                 Ante mí


                                                                                                            Josef Fernandez Pabon


 


Incontinenti  hice saver y notifiqué el traslado que antecede a Martín Matute residente en esta villa en su persona, doy fe en quanto puedo.


                                                                                                Pabon.”


  


NOTA INFORMATIVA


Este mes de septiembre el tema elegido es la trashumancia, actividad que discurre por las vías pecuarias y que se basa en la búsqueda durante el verano, de pastos frescos en los valles y montañas de la España húmeda, y en invierno las llanuras, estepas y dehesas de Extremadura y Andalucía principalmente.


La trashumancia es uno de los fenómenos económicos, sociales y culturales que más identifican a Extremadura. Fueron sin duda, las características medioambientales de las tierras de esta región las que determinaron la convergencia de gentes y pueblos muy diversos acompañando a los ganados sobre este espacio. Tales circunstancias han condicionado durante largos siglos la vida de esta región, influyendo en la organización del territorio, creando relaciones sociales y conciencia de identidad en el contacto anual con otras formas de vida, y en último término fomentando contactos culturales. Los antecedentes de la trashumancia cabe situarlos hace miles de años en el estadio cultural conocido como paleolítico en el que determinadas especies de équidos, cérvidos y bóvidos migraban desde la meseta sur en la que habían pastado durante el invierno hacia el norte, donde pasarían el verano y parte del otoño aprovechando los pastos producidos por el deshielo, recorriendo en estos desplazamientos varios cientos de kilómetros. Esta actividad, una vez se ha producido la domesticación de algunas especies animales, seguirá siendo importante en la antigüedad, tanto en la cultura ibérica como en la época romana, incrementándose durante la Edad Media, llegando a ser para la nobleza, las ciudades realengas como Trujillo y Plasencia, las órdenes militares de Santiago y Alcántara y los monasterios de la región, la principal fuente de ingresos.


La organización ganadera surgida tras la conquista y repoblación de las mesetas recibió desde el principio apoyo real, siendo en la segunda mitad del siglo XIII, durante el reinado de Alfonso X, cuando se institucionaliza la trashumancia. En el año 1273 se crea el Honrado Concejo de la Mesta, donde se reconocen los privilegios concedidos a los pastores. Entre esos privilegios fundacionales está la tutela y el mantenimiento de la red de vías pecuarias.


Durante los siglos XIV y XV la ganadería trashumante experimentó una enorme expansión, ampliando las zonas de pastizales y con ello las exportaciones de lana. El periodo de mayor auge de esta actividad fue el comprendido entre los siglos XVI y XVIII, provocando el aumento de la exportación de lana, que significaría mayores beneficios para las arcas del reino.


Ya en Plasencia el mismísimo Fuero otorgado a Plasencia en el siglo XII da cuenta de los muchos los títulos que en él se dedican a fijar normas a pastores, cabreros y boyeros; a sus soldadas; a la guarda de la grey; a la prohibición de traspasar mojones con ella y a otros aspectos de la crianza y la guardería animal de entonces.