Documento del mes. Octubre 2019

PRESENTACIÓN


Los archivos son los depositarios de la memoria de los pueblos, por lo tanto la divulgación de sus fondos contribuye a la recuperación de la misma. Por ello el Archivo Municipal de Plasencia pretende acercar a los ciudadanos el patrimonio documental placentino a través de pequeñas muestras mensuales de documentos municipales, testimonios de nuestro pasado que nos irán ilustrando sobre aspectos inéditos o menos conocidos de nuestra historia.


DOCUMENTO DEL MES. OCTUBRE 2019.


 Libro de Actas de 1746, sesión 11 de agosto.


Acuerdo autorizando a los caballeros comisarios de la cañería a otorgar escritura de obligación con Teodosio de Magallanes, arquitecto que había reparado cinco arcos del acueducto, para el mantenimiento de la cañería.



TRANSCRIPCIÓN


Fol. 95 r. y v.


Transcripción:


“Este dia se a visto en la ziudad un memorial dado por Thodosio de Magallanes, maestro arquitecto y a cuio cargo a estado la fabrica y contruzcion de la obra de los zinco arcos de la cañería que conduce las aguas para el comun abasto de los vezinos de esta ziudad, en que solicita se le confiera el cuidado de los reparos que en ella se ofrezcan anualmente, vajo de ziertas condiziones y la de que se le han de dar cada año de salario doszientos ducados de vellon, dandosele los materiales nezesarios para ello, poniendoselos en el paraje que destine y un peon para que se los de a mano y otros dos en los meses de agosto y septiembre para el descuaje del monte que se cria inmediato a dicha cañeria: y asi mismo la de haver de fabricar de su quenta en cada un año doze varas de encañado de canteria que ha de continuar desde la obra de los arcos nuevamente construidos hasta la Fortaleza; libertandole de alojamientos y gabelas, siendo de su quenta asi mismo el haver de reconozer cualesquiera obras que a la ziudad se le ofrezcan sin interes alguno. Y la ziudad en su vista haviendo conferenziado aquerda de conformidad rezivir a este maestro según y en la forma que estipula en su memorial, otorgandose para su seguridad la escritura de obligación correspondiente, asistiendo a su otorgamiento los caballeros comisarios de la fabrica de caños, por lo qual les conzede la ciudad las facultades necesarias”



Fotografía cedida por José Antonio Pajuelo Jiménez 


NOTA HISTÓRICA


 Uno de los servicios más importantes para la población y que siempre ha preocupado al consistorio ha sido el abastecimiento de aguas potables. Por este problema los RR.CC. autorizaron a Plasencia la construcción de una nueva cañería. Esta, con el paso del tiempo, se debía de reparar a menudo. Una de estas reconstrucciones fue la que se efectuó en 1745, de la cual nos ha quedado constancia documental a través de las actas municipales y las cuentas de propios, y epigráfica, como se puede observar por la fotografía de la inscripción.


 El documento de este mes, el acuerdo capitular de 11 de agosto de 1746 por el que se autorizaba a los caballeros comisarios de la cañería a otorgar una escritura con Teodosio de Magallanes, arquitecto que había reparado los cinco arcos del acueducto, viene a clarificar una de las inscripciones de los Arcos de San Antón, que la historiografía placentina, desde Alejandro Matías en adelante, había venido considerando contemporánea a la época de su construcción, el siglo XVI. Alejandro Matías en su libro de las Siete Centurias la fechaba en 1574 y no la reproducía íntegramente. Tras la consulta con el profesor de epigrafía de la Universidad de Salamanca D. Santiago Samaniego, la dató en 1745, fecha que fue confirmada por las fuentes documentales del Archivo Municipal de Plasencia: las actas municipales y las cuentas de propios.


Una vez consultadas las actas de 1744[1], 1745 y 1746 se pudo constatar que el corregidor para los años 1745-46 era Fernando de Mendoza Hijar Sotomayor y Barrantes, por tanto una parte del nombre y apellido del corregidor concordaba con lo transcrito “DON FERNANDO MENDOZA” pero la abreviatura que seguía “Y COOS “ya no se correspondía a esos apellidos. Lo más plausible era indagar en los comisarios[2] encargados de la cañería de esos años. Examinando las actas capitulares del Ayuntamiento placentino del 7 de enero de 1745 se constata que son nombrados comisarios de la fábrica de caños Pedro Ortiz Henrique y Juan Antonio de Aguirre y Sosa, que efectivamente se corresponde con la inscripción “Y COMISARIOS ORTIZ Y SOSA”. Prosiguiendo en ella venía la parte de más difícil lectura, la referida al nombre del maestro de la obra, por lo que se continuó la consulta de los libros de acuerdos capitulares, encontrándose que el día 11 de agosto de 1746 se vio un memorial del “Maestro Arquitecto” encargado de la obra de los cinco arcos de la Cañería Thodosio (sic) de Magallanes, confirmándose asimismo con el estudio de las cuentas de Propios de 1747[3] en la cuales se ordena pagarle 300 reales que se le adeudaba por haber reedificado no sólo los cuatro arcos arruinados sino también un quinto arco que estaba amenazando ruina, con lo que la inscripción resulta: 


SE HIZO AÑO 1745. SYENDO CORREGIDOR DON


FERNANDO MENDOZA Y COMISARIOS ORTIZ


Y SOSA, MAESTRO THEODOZIO MAGALLANES


SE PIDYO CLAVEAR TODO 


En agosto de 1746 esta obra había concluido pues el día 25 del mismo mes el Ayuntamiento acordó que, al haberse terminado la obra de los arcos, se hiciese inventario de la madera sobrante y se vendiese, entregando su producto al administrador de la fábrica de caños.


El Acueducto terminará perdiendo su función en el S. XX al construirse el depósito del agua en el Parque de los Pinos, comenzándose ya en 1914 la acometida de agua a los domicilios particulares de los vecinos, aunque dado su importe en un principio solo podía ser efectuado por los placentinos más pudientes, continuando la mayoría de los vecinos surtiéndose por las fuentes públicas.


No será hasta 1914 cuando se comenzó a realizar la acometida de agua a los particulares.


[1] En las actas capitulares de 22 de octubre de 1744, fol. 98 v.,  se trató sobre la ruina de cuatro arcos de San Antón “Este dia a echo presente a la ciudad nuestro cavallero corregidor la ruina que se a experimentado de quatro arcos de la cañería principal al sitio de San Antonio Abad, por donde se conduzen las aguas para el común abasto de su vezindario y moradores, y comunidades de religiosos y religiosas, siendo de la mayor atenzión y desbelo su preparación para que las aguas no falten, providenziandose por ahora de que con madera se discurra la disposición mas prompta para que corran las aguas”


Asimismo se acuerda que de los fondos del Hospital de la Cruz se supla 1000 reales (con la obligación de reintegrarlos) para el reparo y construcción de dichos arcos. La ciudad nombra sobrestante (capataz) de esta obra a José de Carvajal con el salario diario de 3 reales de vellón.


Este mismo día (folio 100) se acordó notificar al obispo la ruina de los 4 arcos “para lo que pueda conducir al tiempo de su reparo”.


[2] Al igual que actualmente los concejales se organizan en diferentes comisiones para una mejor gestión de la vida municipal, el concejo también las tenía establecidas, siendo encargados los regidores comisarios nombrados para ello a principios de cada año. 


[3] Cuentas de Propios 174, folio 70: Que se pague a Theodosio Magallanes “maestro de obras que a executado la suso referida (obra) treszientos reales vellon que se le estan deviendo y nezesita de prompto para socorro los ofiziales y peones que tiene empleados en dicha obra (…), Plazencia y agosto doze de mil setezientos y quarenta y seys”. En este libramiento se menciona “la ruyna de quatro arco de los principales de la Cañería por donde se conduze el agua (…) y que ha sido preziso el reedificar no solamente los quatro que se arruinaron sino es otro mas que estaba amenazando la misma ruyna para su mayor perpetuidad”. Esta reedificación “se a ejecutado a expensas de varia personas que se ofrezieron, según sus posibles, ayudar a ello” y la ciudad había proporcionado 4000 reales “para tan justo fin